domingo, 2 de octubre de 2016

Entrada 182: ¿Alguien más?

Esas noches en que uno cree que todo sale mal, que todo sale al revés, que incluso se plantea el mismo propósito de la propia existencia. Esas son las noches en las que uno se da cuenta que ha llegado la hora de cagarse de risa.

Si uno llegó hasta acá es por algo, obvio, pero así como cayó en este lugar, uno se dio cuenta que ya no va más. O tal vez si, si aguanta aún, pero que hace falta otra cosa. Alguien más. ¿Será tan así? ¿O tal vez la mezcla de alcohol con alguna hormona extraña? ¿Será tan así como para creer que hace falta cambiar años y años de costumbres, gustos y amistades? ¿O que todo se va a solucionar gracias a la mágica aparición de alguien más?

No se, pero la verdad, llegado a este punto, parece que no hay nada que perder. Bah, decirlo es fácil. También es fácil sentirse traicionado, cuando en realidad no es así. ¿Tanto puede generar la necesidad de incorporar a esa persona? ¿Tan frágil puede ser la cabeza? Yo ya no se. ¿Mañana despertaré con una respuesta? Yo diría que me estoy acostado sabiendo que debo hacer. ¿Lo haré esta vez? Ah...