miércoles, 28 de diciembre de 2016

Entrada 183: Router

Todo empezó con un router que supuestamente andaba mal. Yo nunca noté realmente que eso pasara, pero bueno, quizás andaba distraído en lo aburrida que es la existencia y el inevitable advenimiento del mal y de la obesidad. De la obesidad más que nada. En fin, un día me fui a laburar, como casi todos los días, y cuando volví, habían cambiado el router. Un router que anda como quiere. No fue un gran cambio.

Ponele que lo podemos dejar pasar. Ponele que no me jode que a veces en una misma noche se le ocurre cortarme Internet 10 veces en 30 minutos y después que lo acuso anda joya un mes. Me molesta el cambio malo. O sea, fracasamos. Intentamos cambiar algo, para bien, y no fue así. Pero bueno, que le vamos a hacer. Si me tengo que enojar, tendría que salir a matar a, no se, ¿Moria Casán?, para recibir atención y reclamar. Pero por más que me saliese con la mía y me dieran un nuevo router, igual iría a prisión por homicidio, aunque todos sabemos que Moria murió en 1997 y fue reemplazado por un caballo. Es una teoría en la que estoy trabajando, la tengo media en pelotas, pero algún día volveré a ella.

Es que a veces me pasa de empezar algo, saber que es muy bueno, pero en determinado momento me da paja. Y lo dejo. Meses. Tal vez lo reanude, tal vez no, quizás un día me di cuenta que no es algo muy bueno. Es el problema de crear cosas, de escribir. Uno nunca sabe si está bueno hasta que lo termina. Y terminar es un viaje. Y no busco implicar un doble sentido, aunque podría. Igual no es difícil terminar en el sexo. Bueno, si, puede ser difícil, a veces no están dadas las condiciones. Y bueno, paja seguir, y lo dejo meses. Pero lamentablemente una mujer no es una planilla de Excel.

Por otro lado, por suerte no. Una mujer es algo hermoso. Cuerpos fantásticos, caras lindas, cuerpos lindos, caras, extremidades, curvas. Siempre hay alguna forra que me arruine la idea, pero son la minoría. Ahora bien, el hombre, el sexo masculino, que cosa fea. Panza, pelos, cosas que cuelgan. No, no hay forma. Es difícil entender como hay personas que quieren coger con un hombre. Para mi que es porque no tienen alternativa.

Y esto pasa porque solo dos sexos es muy poco. Si lo pensamos, es bastante aburrido. Podes coger con un tipo o con una mina. Un día con uno, otro día con otro. Y ya está, tenes que repetirte. Podes cambiar el individuo, pero a grandes rasgos, ya está, no hay muchas más sorpresas. ¿Un transexual? Podés contarlo como un tercer sexo, pero eso creo que es ofensivo. Pero ponele. ¿Un hemafrodita? Eso es una leyenda urbana. Pero igual, ya está. Seguramente, en planetas mejores (?), hay más variedad sexual para ser rechazado por diferentes órganos.

Porque vamos a decirlo, la vida son más rechazos que aceptaciones (¿está bien dicho?). Salvo que seas hermoso, tengas un talento superlativo o una billetera importante. O sea que si sos parte del 90% del planeta, vas a tener que remarla. ¿No es eso un viaje? ¿Todo eso no te hace pensar que un puto router que anda mal a veces ni siquiera califica como problema? No, sabes que, no, es un maldito problema y lo es porque yo lo digo. Lo otro también, pero no me ocupo de eso ahora. Ya tendré tiempo cuando sea más gordo. Ahora, que mi vida solo es la búsqueda de paz, amistad y amor, ahora, yo digo que cambio eso por Internet. ¿Dinero? Ja, a donde vamos no necesitamos dinero. Macri es el presidente.

domingo, 2 de octubre de 2016

Entrada 182: ¿Alguien más?

Esas noches en que uno cree que todo sale mal, que todo sale al revés, que incluso se plantea el mismo propósito de la propia existencia. Esas son las noches en las que uno se da cuenta que ha llegado la hora de cagarse de risa.

Si uno llegó hasta acá es por algo, obvio, pero así como cayó en este lugar, uno se dio cuenta que ya no va más. O tal vez si, si aguanta aún, pero que hace falta otra cosa. Alguien más. ¿Será tan así? ¿O tal vez la mezcla de alcohol con alguna hormona extraña? ¿Será tan así como para creer que hace falta cambiar años y años de costumbres, gustos y amistades? ¿O que todo se va a solucionar gracias a la mágica aparición de alguien más?

No se, pero la verdad, llegado a este punto, parece que no hay nada que perder. Bah, decirlo es fácil. También es fácil sentirse traicionado, cuando en realidad no es así. ¿Tanto puede generar la necesidad de incorporar a esa persona? ¿Tan frágil puede ser la cabeza? Yo ya no se. ¿Mañana despertaré con una respuesta? Yo diría que me estoy acostado sabiendo que debo hacer. ¿Lo haré esta vez? Ah...

sábado, 7 de mayo de 2016

Entrada 181: Doctor

-Uf, cinco cervezas, fue mucho.
-Mucho es lo que se te viene ahora, vamos a la cama Karina.
-Ay bueno dale.
-Seh, mirá, agarrá, apoya las rodillas y las manos en el colchón, como si estuvieras en cuatro patas.
-Ay, ¿que vas a hacer?
-Te voy a meter mi brazo por el ano.
-¿Que?
-Si, para ver que estés bien de salud.
-¿Y como ayuda eso?
-No desconfiés de mi, soy doctor.
-Miguel, no sos doctor.
-Casi que lo soy, se mucho del tema.
-No, nomás trabajas con un tipo que tiene un hermano que es doctor.
-Eso me dejá más que calificado para hacerte un examen de próstata, Karina.
-Yo no tengo próstata, soy mujer.
-Eso ya lo veremos, aflojá las nalgas.

domingo, 13 de marzo de 2016

Entrada 180: Ella fue única

Ella me vio y me quiso así.
Ella fue única.
Ella aceptó todo de mi.
Y ya no está más.

¿Y que será de mi sin su rock and roll?
Las tardes no serán igual.
¿Y que será de mi sin su amor?
No se bien que pasará.

Pero trataré de darle para adelante.
Siempre lo hice así.
Y aunque ya no será como antes.
Habrá que tratar.

Si.

sábado, 30 de enero de 2016

Entrada 179: De dimensiones y viajes

A veces pienso que resulta ridículo que la Tierra sea el único planeta habitado del Universo. Pero es tan grande que parece. Estamos lejos de todo. Es el lugar que nos tocó, y no hemos desarrollado las tecnologías necesarias.

Lo que si puedo creer es que este planeta sea el origen de la vida, y que si, tal vez, el resto está despoblado porque, justamente, no sabemos como viajar. En el futuro, habremos podido romper las barreras del tiempo y del espacio, para poder viajar distancias gigantescas, cruzando el Universo de punta a punta y no demorar millones de años. Así, el humano irá expandiendosé a otros planetas, aprendiendo a vivir en esos lugar e incluso evolucionando y adaptandosé.

Y como para entonces ya habremos aprendido a viajar a través del tiempo y del espacio, podremos aprovecharlo para viajar al pasado, al futuro, y entre dimensiones. Porque una cosa lleva a la otra. Falta mucho para desarrollar esto, pero se podrá.

Entonces, podremos colonizar el Universo y viajar en el tiempo. O sea, que los OVNIS en realidad no soy marcianos, es nuestra especie pero de un futuro distante, pero ellos aprendieron a volver. Nosotros todavía no concebimos eso. Los viajes en el tiempo serán sencillos, no tanto lo serán los viajes entre dimensiones. Eso es más complejo, pero también se logrará. Las dimensiones paralelas son infinitas. ¿Que hay más allá del Universo? Son cosas que nuestra mente no concibe. Es todo parte de un multiverso gigante. Y quizás no sea el único.

Al ser infinitas las dimensiones, las posibilidades son incontables. Dimensiones donde tal vez todo es distinto. O tal vez sean iguales. Parecidas. Similares. Más o menos. Puede haber humanos, perros, plantas, o tal vez otras cosas. Pueden estar avanzados, o muy atrasados, o igual que nosotros. Lo que se te ocurra.

Pero habrá una dimensión en especial, que romperá nuestra forma de ver todo. Una dimensión inalcanzable. La dimensión de la muerte. Los seres vivos, al morir, va ahí. Las almas. Todas. Es una dimensión sin tiempo ni espacio, las almas no necesitan eso. La cabeza humana no lo concibe, pero es así. Y es infinita. La única manera de entrar ahí es morir. Algunas almas pueden salir y regresar, ¿fantasmas, reencarnaciones? Puede ser.

Que interesante llegar a esa era, ¿no? Falta mucho. Lo esperaré ansioso en la dimensión de la muerte.

viernes, 29 de enero de 2016

Entrada 178: Pequeño relato fiable

Esta noche voy a cocinar salchichas. Hace mucho que no como salchichas, pero recuerdo la última vez que pasó. Fue un 14 de julio de 1953, estaba terminando de comer, cuando me llamaron por teléfono y me dijeron que acababan de matar al presidente Kennedy. Fue una noticia de alto impacto, así que inmediatamente me subí al Falcón que mi tía abuela, y fui urgente hasta el Correo, para darles la noticia. Cuando llegué, ya se había enterado, y estaban tomando cerveza, porque el turno ese día había terminado, por orden del presidente Alem, que dijo que había que honrar la memoria de los muertos tomando bebidas nobles. Fue una tarde muy divertida, comimos muchas papas fritas y quedaron recuerdos inolvidables.