domingo, 30 de agosto de 2015

Entrada 175: El flaco de Kyusyur

Hay una leyenda popular por estos pagos, que habla del bueno del flaco de Kyusyur, un tipo del que no sabemos como se llamaba. Kyusyur era un pequeño poblado ubicado en Rusia, lejos de todo, En medio de Siberia. Divino eh. Pero aburriiiiido, puesto que este flaco era el único habitante del pueblo. Un día, todos se avivaron de que no estaba bueno vivir en Kyusyur, y se fueron. No había nada que los detuviera.

Pero el protagonista de esta historia no se fue. No se fue porque no quería... es que no le avisaron. Se quedó dormido, y chau.

Le quedó el pueblo, pero en medio de la nieve, lo que no lo dejaba andar por las calles desnudo. En invierno, las temperaturas oscilaban entre los nueve y los 33 grados... bajo cero. En verano, bueno, 17 grados había como mucho. Suficiente para un ruso, que ya cuando hacía ocho grados, ya andan en musculosa y bermudas, y con las patas en la pileta. "Que calor".

La cosa es que el flaco de Kyusyur quedó solo. Todo marchaba en orden, tranquilo, aburrido, tedioso, lo normal en Siberia, cuando pasó lo inevitable. Se quedó sin víveres. Y el kiosko está cerrado. Uy. Habrá que tomarse el tren. Pero ya no había tren. Como ya no quedaba gente, supuestamente, ya ni pasaba.

El flaco supo que no iba a quedar otra que caminar. Con las ganas que tenía de un vodka para beber, o de un sanguche con alguna carne sazonada con vodka. O de un delicioso svezhiy iz moloko, que es como un dulce de leche ruso... o sea, con vodka. Lo más cerca era Chekurovka, a unas 30 millas de distancia hacía el norte, siguiendo el peligroso río Lena, el 11° más largo del mundo y el único que tiene más vodka que agua.

Esas 30 millas serían a pie, en la nieve, con tormentas peligrosas, lobos feroces, y mormones incansables que siempre están dando vuelta por ahí. Y bueh. El flaco de Kyusyur empezó a caminar. Todavía no tenía hambre ni sed ni sueño. Paso a paso había recorrido siete millas, cuando se dio cuenta que se olvidó la billetera. Y el cajero más cercano estaba en Moscú, que estaba a más de 2.600 millas. Tuvo que volver a casa.