viernes, 12 de junio de 2015

Entrada 173: Fotos y astucia

No entiendo la necesidad de la gente de sacarse tantas fotos. Una cosa es capturar recuerdos hermosos e inolvidables, pero 894 fotos de tu cara por día no dicen más que "recuerdo de un día perdido". Aparte, con las 444 redes sociales actualmente de moda, se genera como una repetición de la misma foto en todos lados. Y es como mucho. Y no lo termino de comprender. No porque no me gusten las fotos por ser feo, ya que soy hermoso (?).

La misma foto 444 veces, y a los tres meses aparece de nuevo pero con un filtro distinto. ¡Oh, los filtros! Recuerdo cuando salieron los primeros teléfonos con cámara, y de repente se descubrió que había total impunidad para autofotografiarse. Antes no se podía, porque el rollo de las cámaras era caro, y revelar las fotos también. ¿Una selfie? Tres semanas de castigo por pelotuda, ¿quién te crees que soy, el millonario e impúdico Blatter? Cuando aparecieron estos telefonitos, voló todo a la mierda. Y en esos aparatos, las cámaras tenías unos "filtros". Blanco y negro, negativo, sepia, algunos te pintaban todo de algún color. Las pibas y los putos (?) usaron y abusaron de esos un año, y lo dejaron de usar porque notaron que era cualquiera. Pero en algún momento, todo se volvió a romper, y los filtros volvieron a ser moda. Ahora mucho más desarrollados, eso si, pero si prestamos atención, siguen siendo cualquiera. Pero es una excusa perfecta para volver a subir esa foto de hace 15 meses en donde parece que tengo buenas tetas/abdomen/nariz/aductores/riñones. Muy astutos.

Otro problema de todo esto es cuando los famosos empezaron a usar estas cosas. ¿Porque? Porque los malditos periodistas (?) vieron allí una gran forma de rellenar horas y hojas que estaban vacías y no había con que carajo completar. Y de repente se volvió moda la foto que subió el cantante del Agapornis canadiense, y a quien le dio like o no el guitarrista de los Miranda! de Japón. O el último momento, el 5 del Betis dejó de seguir al 7 del Sevilla. ¡Oh no! ¡No piensan en la plusvalía! Ellos también fueron muy astutos.

Así que de alguna manera, hemos llegado a un punto en que hay que aguantar esto. ¿Podría ser peor? Lo es. Hay gente que se hace famosa gracias a estas cosas. Antes solo te hacías famoso si subías un video muy popular. ¿Como podía ser popular? Tenías que ser muy gracioso, muy talentoso, o tener buenas tetas. Y en parte, ayudaba que solo había 184 videos en Internet. Pero bueno, los teléfonos empezaron a tener cámara para filmar, y se nos fue a la mierda todo, y cualquiera alcanzó la fama. No solo los talentosos, que por suerte todavía quedan. Ellos, si, ellos también fueron astutos. Pero más astutos fueron los que lograron fama y fortuna subiendo fotos a Instagram, escribiendo boludeces en Twitter o Facebook, o haciendo lo que sea que hace la gente en otras páginas. Oigan, ¿no recuerdan que hasta había gente famosa por TARINGA? ¿Quién te conoce YouTube? Internet está lleno de gente astuta.

Mientras tanto, yo no lo soy, porque estoy escribiendo algo que nadie va a leer, a la medianoche de un jueves, con la rodilla izquierda y el triceps derecho lesionados. JAJAJAJA, QUISIERA SER ASTUTO.