jueves, 31 de diciembre de 2015

Entrada 177: Historia argentina en sinfonía para guitarra, bajo, batería y teclados

Esto está escrito para tener de fondo sonidos mezclados de guitarras, bajos, baterías y teclados. Sonará más lindo si le dan play al coso (?) que está al final de la entrada.

Hace mucho tiempo, los españoles llegaron a América,
ni bien lo hicieron, decidieron romper todo,
¿porque lo hicieron?, no se, pero conozco el como,
matando a toda aquella persona que del Rey no fuese amiga.

Pasó mucho tiempo, hasta que los criollos decidieron cambiar,
y nuevamente nos pusimos a pelear,
gobierno patrio, guerra, independencia, libertad,
todo parecía que con los años iba a mejorar.

La pregunta era ¿como vamos a manejar el país?,
y nuevamente nos pusimos a pelear,
federales y unitarios se atacaron sin dudar,
guerra civil, que ridícula lucha hubo aquí.

Cuando hubo un ganador, otra vez cobraron los indígenas,
y nuevamente nos pusimos a pelear,
había que sumar terrenos así que empezaron a matar,
Roca no resultó diferente a los soldados de la Reina.

La hizo completa esa gente, y se hicieron amigos del fraude,
y nuevamente nos pusimos a pelear,
oligarquía al poder para siempre con mentiras,
hasta que alguien dijo "no más, que esto cambie".

La UCR llegó a cambiar nuestras vidas, a alguien no le gustó,
y nuevamente nos pusimos a pelear,
el primer golpe de estado, costumbre a olvidar,
la década infame, mirenlá, así es como comenzó.

De allí, no se como, apareció la gran figura de Perón,
y nuevamente nos pusimos a pelear,
a los trabajadores les dio derechos y pan,
a alguien no le gustó, Perón afuera, che, que bajón.

Épocas de proscripción habían comenzando en el país,
y nuevamente nos pusimos a pelear,
la división más violenta que nunca estaba,
Perón regresó, se fue para no volver, y que feo porvenir.

Nos equivocamos y dejamos venir la época más oscura,
y nuevamente nos pusimos a pelear,
aunque en realidad fuimos victimas de locos de atar,
que con impunidad dejaron heridas muy duras.

Por suerte la democracia volvió para quedarse,
y nuevamente nos pusimos a pelear,
en vez de aprender, peronistas y radicales a luchar,
tira, afloje, paro general, inflación, caos y quejarse.

Luego de la gran crisis, los K comenzaron a aparecer,
y nuevamente nos pusimos a pelear,
acusandosé unos con otros, mucho bardo, ni quiero pensar,
se parece a algo feo, no lo vi pero lo prefiero olvidar.

Ya se viene 2016, y la verdad que no se como,
pero nuevamente nos pondremos a pelear,
hay cosas que aquí jamás van a cambiar,
para siempre así, porque es parte de nosotros.

martes, 6 de octubre de 2015

Entrada 176: La caja

Metí muchas personas de diferentes razas y religiones adentro de una caja esperando conflictos.

No me defraudaron.

El europeo le robó al sudamericano, al norteamericano, al chino, al indio, al africano, al islámico, al australiano y al esquimal. Cuando le quisieron robar, el europeo lloró.

Luego, el norteamericano notó que estaba bueno lo que hacía el europeo, y lo empezó a imitar, pero para que no quedaran dudas, le pegó. El europeo, ante el golpe, lloró, pero notó que perdió su lugar. El islámico y el chino lo miraron feo al norteamericano, y este empezó a quejarse con el esquimal, que nada hacía.

El sudamericano, que estaba cagado de hambre, consiguió comida, y el norteamericano lo acusó de robar. Y al africano también ya que estaba, porque era negro. El europeo, en tanto, le dijo al australiano que lo ayudara a molestar al indio, y el australiano accedió porque tenía el si fácil. El indio se enojó, pero no hizo nada al respecto. Así que el islámico aprovechó y le pegó una cachetada. Se miraron feo.

El chino estaba descansando y fue acusado por el norteamericano de alterar la paz, mientras el esquimal no hacía nada. El africano tenía hambre, y el sudamericano, en vez de solidarizarse, empezó a hacer chistes. El europeo lo miró raro, y prefirió irse con el norteamericano, que seguía acusando por acusar.

El islámico ya no discutía más con el indio, porque este se durmió. Así que empezó a molestar al norteamericano, y este se enojó, y le pidió ayuda al europeo y al australiano. Los tres acosaron al islámico, que pidió ayuda al sudamericano y al africano. El primero dijo que ni en pedo se metía, y el segundo le pidió un alfajor a cambio. El chino optó por sentarse a ver lo que pasaba, para ponerse del lado del ganador. El esquimal no hacía nada.

En eso, el chino recordó que el norteamericano y el europeo lo molestaron, y ayudó al islámico. El norteamericano tragó saliva y temió, y mandó al australiano a buscar bardo. No funcionó. Le pidió al africano que lo ayudara, pero este lo miró, le dijo que no, y se fue con el islámico. El sudamericano se empezó a cagar de risa, y despertó al indio, que le dijo al norteamericano "yo te odio, pero odio más al islámico".

Entonces, teníamos al chino, al islámico y al africano de un lado, y al norteamericano, al europeo, al australiano y al indio del otro. El esquimal no hacía nada, y el sudamericano se consiguió un alfajor para morfar mientras miraba a los boludos pelear.

¿Y que pasó? No pasó nada. Cada uno se fue por su lado. Pero entró el ruso, trago birra, se chuparon todos, y se cagaron a trompadas todos contra todos (menos el esquimal, que seguía sin hacer nada). Y eso niños, es un resumen del mundo.

-"Muy bien alumno, tiene 9".
-"¿9? Vieja puta, es un resumen fantástico, poneme 10".
-"10 amonestaciones".
-"Trola".
-"¿Que?"

domingo, 30 de agosto de 2015

Entrada 175: El flaco de Kyusyur

Hay una leyenda popular por estos pagos, que habla del bueno del flaco de Kyusyur, un tipo del que no sabemos como se llamaba. Kyusyur era un pequeño poblado ubicado en Rusia, lejos de todo, En medio de Siberia. Divino eh. Pero aburriiiiido, puesto que este flaco era el único habitante del pueblo. Un día, todos se avivaron de que no estaba bueno vivir en Kyusyur, y se fueron. No había nada que los detuviera.

Pero el protagonista de esta historia no se fue. No se fue porque no quería... es que no le avisaron. Se quedó dormido, y chau.

Le quedó el pueblo, pero en medio de la nieve, lo que no lo dejaba andar por las calles desnudo. En invierno, las temperaturas oscilaban entre los nueve y los 33 grados... bajo cero. En verano, bueno, 17 grados había como mucho. Suficiente para un ruso, que ya cuando hacía ocho grados, ya andan en musculosa y bermudas, y con las patas en la pileta. "Que calor".

La cosa es que el flaco de Kyusyur quedó solo. Todo marchaba en orden, tranquilo, aburrido, tedioso, lo normal en Siberia, cuando pasó lo inevitable. Se quedó sin víveres. Y el kiosko está cerrado. Uy. Habrá que tomarse el tren. Pero ya no había tren. Como ya no quedaba gente, supuestamente, ya ni pasaba.

El flaco supo que no iba a quedar otra que caminar. Con las ganas que tenía de un vodka para beber, o de un sanguche con alguna carne sazonada con vodka. O de un delicioso svezhiy iz moloko, que es como un dulce de leche ruso... o sea, con vodka. Lo más cerca era Chekurovka, a unas 30 millas de distancia hacía el norte, siguiendo el peligroso río Lena, el 11° más largo del mundo y el único que tiene más vodka que agua.

Esas 30 millas serían a pie, en la nieve, con tormentas peligrosas, lobos feroces, y mormones incansables que siempre están dando vuelta por ahí. Y bueh. El flaco de Kyusyur empezó a caminar. Todavía no tenía hambre ni sed ni sueño. Paso a paso había recorrido siete millas, cuando se dio cuenta que se olvidó la billetera. Y el cajero más cercano estaba en Moscú, que estaba a más de 2.600 millas. Tuvo que volver a casa.

jueves, 9 de julio de 2015

Entrada 174: Todo va y viene

¿Como hacer para no prestarle atención al final? Distraerse. ¿Pero no es aburrido? A veces, hay etapas en la que si. Todo se vuelve monótono. Pero por suerte, son etapas, cada vez más cortas.

La vida te ha golpeado. Como a todos, bah. No sos especial. Por lo menos en este ítem. Podes tener mil talentos, pero este no es uno. Porque en realidad escapa de uno. ¿O no? Yo creo que si. ¿Pero yo que se? Poco.

Al fin y al cabo, todo va y viene.

No hay que volverse loco. La vida es bella. Bueno, no (?). Uno es bello. Bueno, tampoco (?).

En realidad, todo es muy sencillo. No nos compliquemos. ¿Como hacer para no prestarle atención al final? Distraerse. Miren que bueno es todo. Tan fácil.

viernes, 12 de junio de 2015

Entrada 173: Fotos y astucia

No entiendo la necesidad de la gente de sacarse tantas fotos. Una cosa es capturar recuerdos hermosos e inolvidables, pero 894 fotos de tu cara por día no dicen más que "recuerdo de un día perdido". Aparte, con las 444 redes sociales actualmente de moda, se genera como una repetición de la misma foto en todos lados. Y es como mucho. Y no lo termino de comprender. No porque no me gusten las fotos por ser feo, ya que soy hermoso (?).

La misma foto 444 veces, y a los tres meses aparece de nuevo pero con un filtro distinto. ¡Oh, los filtros! Recuerdo cuando salieron los primeros teléfonos con cámara, y de repente se descubrió que había total impunidad para autofotografiarse. Antes no se podía, porque el rollo de las cámaras era caro, y revelar las fotos también. ¿Una selfie? Tres semanas de castigo por pelotuda, ¿quién te crees que soy, el millonario e impúdico Blatter? Cuando aparecieron estos telefonitos, voló todo a la mierda. Y en esos aparatos, las cámaras tenías unos "filtros". Blanco y negro, negativo, sepia, algunos te pintaban todo de algún color. Las pibas y los putos (?) usaron y abusaron de esos un año, y lo dejaron de usar porque notaron que era cualquiera. Pero en algún momento, todo se volvió a romper, y los filtros volvieron a ser moda. Ahora mucho más desarrollados, eso si, pero si prestamos atención, siguen siendo cualquiera. Pero es una excusa perfecta para volver a subir esa foto de hace 15 meses en donde parece que tengo buenas tetas/abdomen/nariz/aductores/riñones. Muy astutos.

Otro problema de todo esto es cuando los famosos empezaron a usar estas cosas. ¿Porque? Porque los malditos periodistas (?) vieron allí una gran forma de rellenar horas y hojas que estaban vacías y no había con que carajo completar. Y de repente se volvió moda la foto que subió el cantante del Agapornis canadiense, y a quien le dio like o no el guitarrista de los Miranda! de Japón. O el último momento, el 5 del Betis dejó de seguir al 7 del Sevilla. ¡Oh no! ¡No piensan en la plusvalía! Ellos también fueron muy astutos.

Así que de alguna manera, hemos llegado a un punto en que hay que aguantar esto. ¿Podría ser peor? Lo es. Hay gente que se hace famosa gracias a estas cosas. Antes solo te hacías famoso si subías un video muy popular. ¿Como podía ser popular? Tenías que ser muy gracioso, muy talentoso, o tener buenas tetas. Y en parte, ayudaba que solo había 184 videos en Internet. Pero bueno, los teléfonos empezaron a tener cámara para filmar, y se nos fue a la mierda todo, y cualquiera alcanzó la fama. No solo los talentosos, que por suerte todavía quedan. Ellos, si, ellos también fueron astutos. Pero más astutos fueron los que lograron fama y fortuna subiendo fotos a Instagram, escribiendo boludeces en Twitter o Facebook, o haciendo lo que sea que hace la gente en otras páginas. Oigan, ¿no recuerdan que hasta había gente famosa por TARINGA? ¿Quién te conoce YouTube? Internet está lleno de gente astuta.

Mientras tanto, yo no lo soy, porque estoy escribiendo algo que nadie va a leer, a la medianoche de un jueves, con la rodilla izquierda y el triceps derecho lesionados. JAJAJAJA, QUISIERA SER ASTUTO.

sábado, 28 de febrero de 2015

Entrada 172: Zulemita

Bueno, resulta que una tarde, estaban dos tipos en un bar, y uno le dice al otro:

-¿Sabes que extraño de los 90?
-¿La falsa estabilidad?
-Bueno, también.
-¿Que cosa extrañas?
-A Zulemita.
-¿Porque?
-Estaba buena.
-No.
-Seh.
-No. Era el Turco con pelo largo. 
-Nah, era fiera, pero dable.
-Era fea e inculeable, nomas le daban bola porque era la hija del presidente.
-Estás equivocado, era una mina como para andar.
-Estás equivocado. Era puro lobby.
-Nah, si te encaraba te la comías.
-Porque era la hija del Turco, sino no.
-No te hagas el exquisito.
-Aparte, no es eso, aparte las prefiero rubias.
-¿Y si la teñías de rubio?
-Queda re grasa.
-¿Y?
-Bueno, capaz le daba. Ahora no. Bah, si el padre vuelve a gobernar hablamos.
-Quien te dice. Extraño la falsa estabilidad.
-Quien no.
-También a Zulemita la extraño.
-No vamos a coincidir nunca...

viernes, 2 de enero de 2015

Entrada 171: El dilema de Juan

Nunca pensé en los acontecimientos que sucederían por ir a la casa de un amigo a comer un asado un jueves a la tarde. Se comió bien, hay que reconocerlo. Pero en la sobremesa, alguien sugirió ver videos por Internet. Es 2015, pero igual se puede hacer aún. Después de 20 minutos de videos de humor que en realidad ya todos habíamos visto hace años (el riesgo de ver videos en 2015, usted vio), de alguna manera apareció un clip de los mejores momentos de cierto programa de la televisión pública.

Algunos empezaron a rodar en el piso de la risa. Yo también fui al piso, pero porque me desmayé. Real. Desperté en el hospital el sábado a la mañana. Que cosa fea los hospitales. En fin, me dijeron que esperara a que llegara el doctor, que me daría el diagnóstico. Suponíamos todos que el doctor me daría el alta. Cuando llegó, me dijo que tenía viruela. "¿Usted tiene viruela, doctor?".

-No, usted la tiene.
-Pero doctor, la viruela está erradicada desde no se que año...
-Si, pero hay una manera en la que se reproduce igual, no es contagioso para los demás igualmente. Le decimos viruela para abreviar, pero en realidad es una mutación del virus original.
-¿Pero cual la manera para contagiarse?
-¿Acaso usted estuvo viendo cierto programa de la televisión pública?
-Si, mis amigos se pusieron a ver sus mejores momentos por Internet el otro día...
-Ah... No son muy graciosos... La cosa es que ver este programa de la televisión pública te provoca viruela.
-Oh... Claro, tiene sentido... ¿Tiene cura?
-Si, una operación sencilla, pero es vía anal.
-¿Porque?
-Porque si.