lunes, 23 de junio de 2014

Entrada 162: Hormonas

Estaba pensando armar algo, pero no se que. ¿Que hay para decir? Mucho, nada, algo. Hay mucho, pero nada importante, algo saldrá. Porque en realidad no es que quiera decir algo, solo quiero escribir alguna boludez sin sentido. Algunos se suben al auto y empiezan a manejar sin rumbo. Bueno, esto es más barato y sencillo. Y con el clima que hace, no hay forma de no optar por esto.

¿Y que puedo decir? No se, pero hace varios días que estoy así, esclavo de alguna hormona ridícula con el nombre de algún paparulo improbable que la descubrió de alguna manera poco clara. Y no es que ningunee su trabajo, solo que no me interesa en lo más mínimo. Como la mayoría de las cosas. No porque sea un rebelde desinteresado, sino porque pasan muchas cosas alrededor. Muchas. Miles y miles de historias. A veces pienso en eso. Debe ser cuando caigo preso de alguna otra hormona nostálgica. También debe ser lo mismo cuando estoy inspirado, cuando estoy con ganar de beber, cuando tiro un caño, cuando estoy de buen o mal humor. ¿O será una misma hormona con un ciclo hormonal cambiante? Nadie lo investigó de esa manera.

Y capaz, por eso de no saber explicar como estoy, no se que me pasa. Debo estar convirtiendomé en alguna especie de animal monstruoso fase dos, porque me hago cargo que soy un fase uno (?). Pero no se que pasa. En realidad me lastime el hombro y creo que el dolor me deprimió, como al Profesor Farnsworth. Un bajón, porque hubiese preferido poder imitar a Stallone, en cualquiera de sus películas, que son todas buenas, aunque a los críticos de cine no les guste. Total, ¿quién tiene en un cuenta a un crítico de cine? Esos no tienen hormonas. Igual, el crítico de cine es pelotudo certificado, pero hay mucho pelotudo sin certificado pero que realmente lo merecen. Algunos tienden a creerse dueños de la verdad, pensando que son los reyes del mundo, los líderes de la vida, capos totales. No tienen las hormonas necesarias para serlo.

Y no se si vale la pena seguir escribiendo. Ni ganas de ser tan abstracto o seguir hablando de hormonas. En realidad porque no se me ocurre más. Pero shhhhh.

viernes, 20 de junio de 2014

Entrada 161: El defensor bailarín

Miren ustedes, al otro lado del planeta pasan cosas que acá parecen imposibles. Un defensor bailarín. Reacio, de bigote, rústico, rechaza todas las pelotas hacía el lateral. Le pega a los rivales. Pero baila. Danza los rock and rolles del mundo. Conoce todos los pasos y se imagina los que no existen.

Miren ustedes, al otro lado del planeta, un defensor bailarín, en la cancha pega y en la pista también. Pero con sus pasos. Impacto. Pero allá es normal. Porque se acostumbraron a él. Miren ustedes, un defensor bailarín. Yo no lo puedo creer. Pero que gente más rara. ¿Como un defensor va a bailar así? ¡Novatos!

Y es que simplemente él se banco hacer lo que le gustaba. Un idiota, si, pero baila bien eh. No es tan buen defensor igualmente. Al otro lado del planeta, la gente es rara. Loca. Como acá, pero distinta. No son civilizados. No. Amateurs de la vida. Incivilizados. No se puede hacer las cosas que a uno le gusta. Imaginate si todos hicieran eso. Ufffff.

jueves, 5 de junio de 2014

Entrada 160: Sueño

Este sueño fue real, y lo quiero escribir para no olvidarlo jamás.

-¿Hola má?
-Hola Juan, ¿como andás?
-Todo bien, ¿vos?
-Si, todo tranqui por suerte.
-Me hice un tiempo para llamarte, no sabes lo enquilombado que estuve en este tiempo.
-Si, me enteré, no te quería molestar.
-Siempre me molestas má.
-Hacete el vivo.
-¿Como va todo?
-Muy bien por suerte, está todo muy tranquilo por acá.
-Te extraño má. Las chicas y el pá también.
-Yo también.
-¿Porque te fuiste?
-No quedó otra.
-Te prometo que me voy a hacer tiempo como sea para ir a visitarte.
-No hay problema. Quedate tranquilo. Ya se que vas a venir, pero no te apures.

Ahí me desperté. Llorando. Incontrolable. Mi vieja falleció hace más de un año. Y no hay nada que pueda hacer más que recordarla todo el tiempo y soñar con ella. Y llorar. Y putear a Dios. Básicamente, no queda más que bancarmelá. Y así estamos, hace más de un año.