martes, 15 de abril de 2014

Entrada 159: Sobre baldes

El otro día me encontré en el colectivo con un amigo que no veía hace mucho, pero no de esos que odio, sino amigo posta, o sea, no tan odiado. "Che, en un par de días cumplo años", me dijo, como si yo lo recordara. Lastimosamente, si hay algo que jamas recuerdo, son fechas. En fin. Le pregunté si hacía algo. "Hago una pequeña juntada en casa, pero antes voy a ir a ver una película, y estoy invitando a la gente a que vaya a verla". Se me ocurrió preguntarle porque. "No, porque es la película de un amigo".

Momentos de tensión. "No tenés ningún amigo en Hollywood", le dije. "Ya se, es una producción hecha acá en Córdoba, este amigo es estudiante de cine". La tensión aumenta. No pude no decirle la verdad. "Ah, entonces va a ser una poronga". "Nah, no seas culeado". Y ahí vomité mi verdad. Pasenmé un balde.

¿Cual es mi verdad? Que efectivamente es una poronga. Una producción local pretendiendo ser afgana, búlgara, iraní o de algún otro país de mierda que nadie quiere visitar. Pero para no sentirnos mal, decimos que su arte está bueno, ¡y no lo está! ¿Como lo va a estar? ¡Si el país es una mierda! Si más mierda es algo que pretende imitar algo que ya es una cagada.

No podes pedirme que vea eso. Y no es estereotipar, sino que realmente ese cine es un espanto. 18 horas y cinco planos, un tipo mirando para el costado y entrecerrando los ojos para dar el mensaje de que está sufriendo por algo, capaz su esposa lo dejó, capaz le cortaron la luz, capaz está en el baño. No, un espanto.

Pero capaz, capaz, si llevo un balde lleno de merca y me lo tiro en la cabeza, la cosa se me hace llevable e interesante. Claro, estaría al borde de la muerte y no podría parar de temblar, pero podría seguir la trama. Por supuesto, no entendería nada y estaría imaginando una película distinta, algo de Stallone. Así, capaz, estaría bueno, aunque sería sospecho, porque gritaría "UUUOOOOOOH, SAAAAAAANGREEEEEEE" en una escena a la cara arrugada de una vieja que lamenta el tiempo perdido.

Por suerte el viaje era largo y pude decirle todo a mi amigo. "Igual, puedo ir a la fiesta después". "Si, de una". "Igual, si va a estar lleno de boludos que ven cine de mierda, puedo llevar el balde igualmente y tirarmelo en la cabeza y bañarme en merca. Después podría hacer trucos de magia. No se ninguno, pero voy a estar lleno de merca, ¡me van a aplaudir por sobrevivir!". Mi amigo me miró. Se calló. Miró al costado y me miró de nuevo y me dijo: "Tenés que ir si o si al cumple y hacer lo del balde". Por eso es amigo posta.